El Due Diligence, o diligencia debida, es un proceso exhaustivo de investigación y análisis que se lleva a cabo antes de tomar decisiones importantes, como la compra de una empresa, la incorporación de un socio o la firma de un contrato relevante con un cliente o proveedor. Su objetivo es simple: asegurar que todos los aspectos legales, financieros y operativos estén en orden, evitando sorpresas desagradables.

Los objetivos principales del Due Diligence incluyen determinar el valor real de la empresa, evaluar su historia y reputación, y asegurar que la inversión es segura y rentable. Este proceso es vital para entender si la operación vale la pena y para prevenir riesgos financieros y comerciales.
Este tipo de Due Diligence revisa las finanzas de la empresa, incluyendo impuestos, contabilidad y ventas, para asegurar que todo esté en orden y evaluar la salud financiera de la empresa.
Se enfoca en identificar problemas legales, deudas o conflictos que la empresa pueda tener. Este análisis es crucial para evitar futuros problemas legales que puedan afectar la operación del negocio.
Estudia la competencia, la posición de la empresa en el mercado y cómo se mueve el sector. Este análisis ayuda a entender la viabilidad comercial de la empresa y su capacidad para competir en el mercado.
Revisa contratos de trabajo, pago de cotizaciones, multas de la Dirección del Trabajo y juicios laborales. En Chile es especialmente relevante cuando hay subcontratación, porque la empresa principal puede responder solidariamente. Acá ayuda saber si una empresa tiene demandas laborales.
Verifica que la contraparte no esté sancionada, que tenga sus obligaciones normativas al día y que su modelo de prevención de delitos exista de verdad. Es la revisión que exige la Ley 20.393 de responsabilidad penal de las personas jurídicas.
En Chile buena parte de la información que necesitas es pública y gratuita. El desafío no es conseguirla, sino saber dónde buscarla y en qué orden. Este es el camino corto.
No todas las operaciones necesitan la misma profundidad. Un contrato de $500.000 al mes no se revisa igual que la compra de una sociedad. Define antes qué vas a revisar, hasta dónde y quién aprueba.
Razón social, RUT, giro, años de operación, socios y representantes legales. Revisa también quién es el beneficiario final: es la pregunta que más incomoda y la que más revela.
Inicio de actividades, condición de emisor electrónico y estado de cumplimiento ante el SII. El Certificado de Cumplimiento Tributario del SII resume en una línea si el contribuyente está al día, y la carpeta tributaria muestra el detalle: ojo con las carpetas tributarias falsas.
Causas civiles, penales y laborales en la consulta de causas del Poder Judicial. Lo relevante no es solo cuántas causas hay, sino de qué tipo son, si están vigentes y si se repite un patrón.
Registros de morosidad, protestos y deudas fiscales. Suma el Boletín Concursal para ver reorganizaciones o liquidaciones, revisa qué hacer si la empresa tiene una deuda TGR y complementa con un informe comercial de empresa.
Comportamiento contractual en Mercado Público, referencias de clientes y proveedores, presencia real en la dirección declarada. Si el proveedor es crítico, revisa la guía completa de antecedentes de proveedores.
Deja registro de qué revisaste, con qué fuente y qué decidiste. Y activa monitoreo: una due diligence es una foto, y las empresas cambian. Acá te mostramos cómo investigar una empresa antes de hacer negocios en Chile.
Los documentos y verificaciones mínimas para una operación relevante:
El primer paso del Due Diligence es la recopilación y organización de toda la información relevante sobre la empresa. Esto incluye documentos financieros, legales y operativos.
Una vez recopilada la información, se procede al análisis detallado de los datos. Este análisis permite identificar posibles problemas y evaluar la salud general de la empresa.
Finalmente, se evalúan los resultados del análisis y se presenta un informe detallado que resume los hallazgos. Este informe es vital para tomar decisiones informadas sobre la compra o inversión en la empresa.
El Due Diligence ayuda a identificar y mitigar riesgos financieros y comerciales antes de que se concrete la operación, asegurando que la inversión sea segura.
Este proceso permite identificar cualquier deuda u obligación pendiente que la empresa pueda tener, evitando así sorpresas desagradables después del cierre.
El Due Diligence también evalúa la solvencia financiera de los clientes y proveedores de la empresa, asegurando que todas las partes involucradas en la operación sean financieramente estables.
El Due Diligence es esencial para evaluar la solvencia y estabilidad de clientes potenciales antes de establecer relaciones comerciales.
Este proceso ayuda a evaluar a los proveedores y asegurar que cumplen con los estándares y requisitos necesarios para la operación del negocio. Puedes apoyarte en estos criterios para evaluar proveedores.
La diligencia debida también se aplica a la revisión de socios comerciales, asegurando que son confiables y que la asociación será beneficiosa.
Implementar buenas prácticas durante el Due Diligence es clave para asegurar una evaluación precisa y completa de la empresa.
Sheriff ofrece una variedad de funcionalidades que facilitan el proceso de Due Diligence, incluyendo herramientas de análisis de datos, recopilación de información y generación de informes detallados.
Usar Sheriff para el Due Diligence proporciona una base sólida para tomar decisiones estratégicas informadas, mejorando la precisión y la rapidez del proceso de evaluación.
Es el proceso de investigación y análisis que se hace sobre una empresa antes de cerrar una operación relevante: comprarla, incorporar un socio, financiarla o firmar un contrato importante. Revisa su situación legal, financiera, tributaria, laboral y comercial.
Definiendo el alcance según el riesgo y revisando, en este orden: identificación y estructura societaria, situación tributaria en el SII, causas en el Poder Judicial, cumplimiento laboral y previsional, morosidad y procesos concursales en el Boletín Concursal, y reputación comercial. Todo se documenta y luego se monitorea.
Depende del alcance. Una validación básica de un tercero puede tomar minutos si usas una plataforma que consolida fuentes. Una due diligence completa para la compra de una empresa suele tomar entre dos y ocho semanas.
Puede hacerla un equipo interno (finanzas, legal, compras o compliance) o asesores externos como abogados y auditores. En operaciones grandes se combinan ambos, con apoyo tecnológico para la parte de búsqueda de información.
Sí. "Debida diligencia" o "diligencia debida" es la traducción de due diligence. En normativa chilena de prevención de delitos y lavado de activos se usa el término en español.
Una due diligence es una foto del momento. Para clientes y proveedores vigentes lo recomendable es monitoreo continuo con alertas y una revisión formal al menos una vez al año o antes de cada renovación de contrato.
Mejora tu proceso de Due Diligence con la plataforma Sheriff y toma decisiones más informadas y seguras. ¡Empieza hoy mismo!